Los siete proyectos seleccionados reúnen a 25 universidades para conformar redes federales de investigación en áreas estratégicas para la provincia de Buenos Aires y el país.
La Plata, 1 de julio de 2026.- El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires dio a conocer los resultados de la convocatoria “Proyectos Bonaerenses de Federalización de la Ciencia y la Tecnología”, una iniciativa destinada a fortalecer la articulación entre universidades de distintas regiones del país para impulsar investigaciones en áreas estratégicas.
Impulsada por la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires (CIC) y el Ministerio de Gobierno bonaerense, la iniciativa seleccionó a siete proyectos estratégicos integrados por 25 universidades ubicadas en 12 provincias argentinas. Los resultados están disponibles en este enlace:
El objetivo de la iniciativa es constituir redes federales de investigación, fomentar la interacción entre universidades con sede en la provincia de Buenos Aires y del resto del país y dar continuidad a líneas de trabajo que habían quedado interrumpidas como consecuencia del desfinanciamiento del sistema científico por parte del Gobierno nacional.
En este contexto, los Proyectos Bonaerenses de Federalización de la Ciencia y la Tecnología expresan la decisión de la Provincia de sostener la inversión pública en ciencia y tecnología como una herramienta estratégica para el desarrollo, la producción de conocimiento y la construcción de capacidades a escala federal.
Los siete proyectos seleccionados en la etapa final de la convocatoria fueron presentados por grupos de investigación integrados por 25 universidades, de las cuales 11 tienen sede en la provincia de Buenos Aires y 14 se ubican en otras provincias argentinas. Cada uno de los proyectos recibirá un financiamiento de 40 millones de pesos para su ejecución. En conjunto con el financiamiento semilla otorgado durante la etapa preparatoria, la inversión total destinada por la Provincia asciende a 313 millones de pesos.
Las redes seleccionadas abordan problemáticas prioritarias para el desarrollo provincial y nacional, entre ellas energía y transición energética; acceso y manejo de recursos hídricos; estudios del mar; salud; cambio climático y ambiente; federalismo; y empleo y juventud.
La convocatoria estuvo dirigida a redes conformadas por entre tres y cinco universidades, integradas por al menos una institución con sede en la provincia de Buenos Aires y otra ubicada en una provincia que hubiera suscripto convenios de cooperación con el Gobierno bonaerense.
El proceso de evaluación se desarrolló en dos etapas. En una primera instancia se recibieron 19 postulaciones, de las cuales un jurado preseleccionó 11 proyectos integrados por 39 nodos universitarios: 21 con sede en la provincia de Buenos Aires y 18 en otras jurisdicciones del país. Estas iniciativas recibieron un financiamiento semilla destinado a fortalecer y perfeccionar sus propuestas antes de la evaluación definitiva.
Como resultado del proceso, los proyectos seleccionados consolidan una amplia red de cooperación científica entre instituciones de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Misiones, Neuquén, La Rioja, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, San Luis, Jujuy, Tierra del Fuego y Río Negro, fortaleciendo la construcción de capacidades científicas con una marcada perspectiva federal.
La iniciativa expresa el compromiso del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires con el sostenimiento de la ciencia, la tecnología y las universidades públicas, promoviendo políticas que fortalezcan la investigación y la articulación federal en un contexto de desfinanciamiento por parte del Gobierno nacional.
Desde diciembre de 2023, las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei profundizaron un retroceso en las capacidades públicas de investigación, afectando severamente a universidades nacionales, organismos científicos y programas estratégicos de innovación. Durante 2026, el presupuesto nacional destinado a ciencia y tecnología registra un recorte cercano al 50% en términos reales respecto de años anteriores. A ello se suma un deterioro salarial que afecta a investigadores, becarios, técnicos y docentes universitarios, junto con la creciente expulsión de recursos humanos altamente calificados: más de 5.000 científicos, tecnólogos y trabajadores especializados ya abandonaron el sistema científico argentino como consecuencia del deterioro de las condiciones laborales y la falta de perspectivas de continuidad. Este escenario genera una pérdida de capacidades estratégicas construidas durante décadas y profundiza un proceso de fuga de talentos que compromete el desarrollo soberano del país.












